Consumer Experiencie y Alineamiento

En los tiempos que corren no tiene mucho sentido creer que el viejo marketing, con sus técnicas centradas en el mercado, puede seguir siendo el eje de las estrategias empresariales. La variable consumidor ha sufrido tales transformaciones que requiere de nuevos y originales enfoques, que sitúen a éste en el centro de todas las actividades. Ya no se puede entender el proceso de comercialización de los productos sin entender los cambios que se han producido en la personalidad, en los comportamientos sociales y en las acciones del antes pasivo consumidor. Ahora es preciso mantener con él una relación basada en la confianza, la transparencia y la emocionalidad.

La empresa debe ser para sus clientes una fuente de experiencias positivas, no sólo alrededor del uso de sus productos, sino en todos y cada uno de los aspectos que los vinculan. Desde la proyección social de la empresa como un ente institucional, hasta la involucración de sus marcas en la vida emocional de los clientes. Cada contacto de la empresa y sus marcas con el consumidor debe dejar en éste una huella imborrable. Sólo a través de esos contactos positivos se irá fraguando poco a poco una poderosa y eficaz experiencia de marca, que hará cada vez más duradera la relación.

En esa tarea todo el personal de la empresa debe estar involucrado. Desde el presidente de la compañía hasta el último operario de la fábrica, o el último miembro de la red de ventas. La relación con los clientes no debe ser responsabilidad exclusiva del personal que tiene trato directo con él, como sería el caso en las empresas de distribución, redes bancarias y similares, sino que afecta a todos los niveles de la empresa, por muy remotas que parezcan las conexiones en alguno de los casos. Tener presente al cliente final es algo que se debe notar en cada uno de los momentos del proceso.

Está claro que conseguir esa involucración de todos los componentes de la plantilla en los objetivos de la empresa, en cuanto a sus relaciones con el consumidor, no es una labor sencilla ni está al alcance de la posición de poder que tienen hoy día los departamentos de marketing en las empresas. Sin embargo, ésa sería hoy la estrategia comercial más eficaz para conseguir el objetivo final de las ventas.

¿CÓMO SON LOS NUEVOS CLIENTES?

El cliente hoy día es el centro del universo empresarial. Un cliente que, gracias a los nuevos medios tecnológicos, se comunica constantemente con otros clientes en cualquier parte del mundo, intercambiando opiniones favorables o no para los productos, las marcas y las empresas.

Un cliente que, como los antiguos emperadores romanos, puede derribar o enaltecer las marcas con sólo pulsar su dedo índice sobre el ratón de su ordenador. Un cliente que espera de las empresas mucho más que el producto final que llega a las estanterías, porque exige también de ellas que estén en sintonía con sus valores sociales, morales o medioambientales.

La reputación social de las empresas, su imagen como benefactoras del bien social general, empieza a ser un valor muy cotizado a la hora de elegir sus productos o sus servicios. Los valores intangibles de las empresas se hacen tangibles y se traducen en ventas que alimentan los balances.

Todo un mundo nuevo para esos pobres profesionales del marketing de los años noventa, educados en las cuatro P, en la reducción de los gastos, en los descuentos, las ofertas, las promociones y el beneficio a corto plazo.

LA REVOLUCIÓN DE LOS CONSUMIDORES

Aunque el proceso de evolución de las marcas y la transformación de las estrategias de venta de las compañías eran ya imparables a finales de los noventa, la popularización de Internet en los últimos años de la década significó el paso definitivo hacia el reinado de los consumidores.

Al principio Internet sólo aportaba información unilateral por parte de las empresas, pero ya significaba una innovación considerable en la relación con los clientes. Colgar una página web en la red implicaba poner a disposición de todo el mundo cantidad de datos nuevos sobre la actividad empresarial. Era abrir las puertas de par en par e invitar a todos a colarse dentro.

Muchas veces las webs eran una traslación de los típicos folletos de venta a un medio nuevo, pero poco a poco se incorporaron informaciones relevantes sobre el accionariado, los consejos de administración, el historial de la empresa y las características más relevantes de sus productos y servicios. Además, todo ello envuelto en un paquete de diseño y tecnología que transmitía una imagen de modernidad para la marca, esperando resultar gratificante para el consumidor.

Sin duda se estaba produciendo un cambio importante en la manera de comunicarse entre la empresa y sus clientes. Desde un lenguaje basado casi exclusivamente en términos de Producto, Precio, Punto de venta y Promoción (las famosas 4 P´s del Marketing), siempre a través de los grandes medios de comunicación, se estaba pasando a un principio de diálogo más personal, en el que la información exhaustiva sobre todo lo que podía ser interesante para el consumidor tenía una importancia vital.

El consumidor se estaba acostumbrando a conocer cada vez mejor las características o los ingredientes de los productos, incentivado básicamente por la presión social de exigencia de calidad y respeto al medio ambiente. Pero en Internet se encontraba además con la cara institucional de las marcas, lo que le permitía establecer un contacto más cercano con ellas.

La quinta P del nuevo marketing, las Personas, se abría paso con fuerza en las estrategias de las empresas.

LAS NUEVAS ESTRATEGIAS

Los productos son cada día más similares entre sí. Sus diferencias sucumbieron a los avances tecnológicos, y ya no cuentan con argumentos racionales suficientes para convencer a los consumidores de los beneficios de su compra.

La calidad, cuando se trata de productos fabricados por empresas conocidas, se les supone, y la variable del precio apenas les sirve para posicionarse en un rango determinado de la oferta general, que sirve de guía al comprador para orientarse en relación con sus posibilidades económicas.

La auténtica variable que determina hoy día la compra es la relación emocional que el consumidor tiene establecida con la marca. Esa relación que conlleva una potente identificación con los valores que la marca representa, y que produce la fidelidad del consumidor.

Las viejas estrategias orientadas hacia el producto deben dar paso a las nuevas estrategias de orientación al consumidor. Y en ese cambio de orientación, las técnicas del Marketing Mix de Borden y McCarthy, se quedan obsoletas frente a la importancia y la fuerza de las nuevas técnicas.

Regalos de Empresa Sostenibles: Opciones que Marcan la Diferencia

En un mundo cada vez más consciente de la sostenibilidad, las empresas como regaloplus.es están buscando maneras de alinearse con las expectativas de sus clientes y empleados. Una de las formas más efectivas para hacerlo es a través de regalos de empresa sostenibles. Estos regalos no solo transmiten un mensaje de responsabilidad ambiental, sino que también ayudan a fortalecer las relaciones comerciales y la imagen corporativa.

Optar por regalos sostenibles es una decisión estratégica que no pasa desapercibida. Los consumidores actuales valoran cada vez más las prácticas ecológicas, y las empresas que adoptan este enfoque se destacan positivamente. En este artículo, exploraremos cómo los regalos personalizados y de empresa pueden ser sostenibles, y mencionaremos algunos productos online destacados que no solo son responsables con el medio ambiente, sino que también son perfectos para causar una impresión duradera.

 ¿Qué son los Regalos de Empresa Sostenibles?

Los regalos de empresa sostenibles son productos diseñados y fabricados con criterios ecológicos. Esto significa que, desde la selección de materiales hasta el proceso de producción, se toma en cuenta el impacto medioambiental. Algunos de estos regalos están hechos con materiales reciclados, otros son reutilizables o biodegradables, y algunos fomentan prácticas más responsables, como el ahorro de energía o la reducción de residuos.

Elegir este tipo de productos demuestra un compromiso con el entorno y es una excelente forma de alinear los valores corporativos con las expectativas de un mercado cada vez más informado y exigente.

 Ventajas de los Regalos Sostenibles

  1. Mejora de la Imagen de Marca: Optar por regalos sostenibles posiciona a la empresa como socialmente responsable y comprometida con la protección del planeta.
  2. Conexión con los Clientes: Los regalos ecológicos suelen tener un impacto emocional más fuerte en los clientes, quienes valoran los esfuerzos por reducir la huella ambiental.
  3. Diferenciación en el Mercado: Mientras muchas empresas siguen utilizando regalos tradicionales, los sostenibles destacan y proyectan una imagen innovadora y a la vanguardia.
  4. Larga Duración y Utilidad: Muchos productos sostenibles están diseñados para ser duraderos y útiles, lo que garantiza que tu marca estará presente en la vida diaria de los destinatarios.

 

Productos Sostenibles Destacados

Cuando se trata de encontrar el regalo sostenible perfecto, no faltan opciones innovadoras que también son útiles y atractivas. A continuación, algunos productos recomendados de RegaloPlus que puedes considerar:

Bolígrafos Ecológicos: Hechos con materiales reciclados o biodegradables, estos bolígrafos no solo cumplen una función práctica, sino que también transmiten un mensaje de sostenibilidad. Personalizables con el logo de la empresa, son perfectos para conferencias, ferias y eventos.

Botellas Reutilizables: El uso de botellas reutilizables está en auge, y con        razón. Ofrecer a tus clientes o empleados una botella de acero inoxidable o de vidrio reciclado reduce la dependencia de plásticos desechables y promueve hábitos de consumo más responsables.

Bolsas de Tela: Las bolsas reutilizables de algodón orgánico o materiales reciclados son perfectas para llevar en el día a día. Personalizadas con el logotipo de tu empresa, pueden ser utilizadas una y otra vez, aumentando la visibilidad de la marca y reduciendo el uso de bolsas de plástico.

Cuadernos de Papel Reciclado: Para los amantes de la escritura o para quienes toman notas en reuniones, los cuadernos hechos de papel reciclado son una opción elegante y ecológica. Este tipo de regalos son funcionales y muestran el compromiso de tu empresa con el medio ambiente.

 Gadgets Sostenibles: En la era digital, los gadgets ecológicos también tienen su lugar. Cargadores solares, estaciones de carga fabricadas con bambú o materiales reciclados, y otros dispositivos tecnológicos amigables con el medio ambiente son una excelente opción para ejecutivos y empleados que buscan combinar tecnología y sostenibilidad.

 Personalización Sostenible

La personalización es clave para que los regalos de empresa tengan un impacto duradero. Con productos sostenibles, las empresas no solo pueden grabar su logotipo o eslogan, sino que también pueden incluir mensajes que refuercen su compromiso con el planeta. Esto añade valor tanto al regalo como a la percepción que los clientes o empleados tienen de la marca.

 Conclusión

Los regalos de empresa sostenibles son más que una tendencia: son una declaración de principios. A través de la personalización y la elección de productos responsables con el medio ambiente, las empresas pueden enviar un mensaje claro de compromiso y responsabilidad. Al optar por opciones como las ofrecidas en RegaloPlus, no solo estarás dando un obsequio útil, sino también promoviendo un futuro más verde y alineando tu marca con los valores que importan en la actualidad.

PRODUCTOS QUE SE VENDEN SOLOS

El argumento esgrimido en contra de las inversiones en comunicación, suele ser que los buenos productos se venden solos, que no necesitan publicidad. Debo reconocer que algunas veces es cierto.

En 1972, cuando se lanzó al mercado la doble hoja de Gillette, tuve la oportunidad de comprobarlo. Yo fui el creativo de la campaña que la agencia McCann-Erickson realizó en España para la presentación en el mercado de Gillete G2. “La primera afeita y la segunda apura” fue el slogan que escribí para resumir el efecto que la doble hoja realizaba sobre el pelo de la barba. “La primera hoja corta el pelo mientras tira de él hacia fuera, y antes de que el pelo se retraiga la segunda hoja lo vuelve a cortar, consiguiendo un apurado perfecto, como usted no ha conocido jamás”.

El famoso actor Paco Rabal decía estas palabras, mientras una animación nos mostraba el efecto del doble corte. Después Paco Rabal seguía hablando a la cámara, explicando lo importante que es para los hombres el acto de afeitarse cada mañana.

El resultado en ventas fue espectacular. Tanto, que casi le cuesta el puesto al pobre product manager de Gillette, por no haber previsto la magnitud de la demanda.

Los productos se agotaron en las tiendas a los pocos días de empezar la campaña en la televisión. Y eso fue un problema terrible para la compañía, pues sólo una fábrica en Alemania surtía de producto a toda Europa y no daba abasto para satisfacer la demanda de todos los países. Las tiendas se quedaron vacías y los distribuidores culparon a Gillette de la falta de previsión y amenazaron con boicotear el lanzamiento si no recibían el producto de inmediato.

¿Marca o ladrillos?

Un empresario español, productor de una conocida marca de ginebra, me comentaba hace unos años que en un momento dado había tenido que elegir entre invertir su dinero en una nueva fábrica o en una campaña de publicidad.

Cuando esto ocurría todavía se podían anunciar productos alcohólicos en la televisión, y él lamentaba haber decidido construir la fábrica, porque perdió con ello la oportunidad de consolidar su marca a través de una comunicación masiva.

Más tarde, esa pérdida de oportunidad le había costado más dinero que construir varias fábricas., y sobre todo mucho más tiempo.

Su consejo de administración, que no tenía las cosas tan claras como él, opinaba que la fábrica era algo tangible que permanecería para siempre, mientras que la publicidad era puro humo que desaparecería pocos meses después de haber llevado a cabo la inversión en la campaña.

Este tipo de razonamiento es muy común en las empresas. En mi vida profesional he conocido a muchas que han preferido invertirlo todo en máquinas y ladrillos, renunciando a consolidar la fuerza de su marca en la mente de los consumidores. Casi siempre han acabado pagando muy caro esas decisiones.

Invertir en la marca

Algunos empresarios tienen muy clara la importancia de la marca y le dan a este factor intangible todo su valor, invirtiendo cada año importantes presupuestos, en lo que consideran la base de su negocio.

Me vienen a la memoria las declaraciones de un industrial americano de principios del siglo XX, que a propósito de la publicidad de sus productos decía los siguiente:

“Si tuviese que elegir entre perder mis fábricas o perder la reputación de mis productos, ganada con la publicidad de los últimos veinte años, no lo dudaría. Que destruyeran las fábricas, porque en noventa días se pueden construir fábricas nuevas. Pero no hay capital capaz de hacer lo mismo con la imagen de mis productos. Ni capaz de recuperar veinte años de buena publicidad”.

LAS MARCAS Y LA SOCIEDAD

Llegar a tener una marca poderosa, que conecte con las emociones más íntimas de los consumidores no es nada fácil.

Las marcas se construyen con muchos ingredientes, exactamente como ocurre con la personalidad de los seres humanos. Y estos ingredientes deben estar íntimamente relacionados con los conceptos y valores imperantes en la sociedad en que se desarrolla la marca.

La sociedad está en cambio constante, tanto social como tecnológico, por lo que las acciones de construcción de marca deben ser continuamente modificadas para adaptarse a los cambios.

La comunicación en sus distintas variables es sin duda la herramienta principal para este proceso, el eje central sobre el que pivota todo, porque establecer la relación más intensa posible con los consumidores es una labor que requiere una comunicación constante.

Fidelidad de marca

Las marcas son para mucha gente el referente más sólido en sus vidas.

Todo cambia hoy día a un ritmo acelerado. El trabajo ya no es para siempre, ni tampoco el lugar de residencia es el definitivo.

Cambiamos de casa, de trabajo, de ciudad, incluso de pareja, pero no cambiamos fácilmente nuestras marcas. Nos aferramos a ellas porque son parte de nuestra personalidad, que es lo único que llevamos siempre con nosotros.

La fidelidad a los equipos de fútbol es un buen ejemplo. Se gane o se pierda la liga, se esté en primera división o se descienda a segunda, la mayoría de los socios de un equipo permanecen fieles durante toda su vida.