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Los jeans que mejor se mueven

En 1978, Jorge García, Manolo Valmorisco y yo creamos esta campaña en la agencia NCK (Norman, Creig & Kummel). El spot se rodó en Honolulu y fue la primera vez que una marca española realizaba una superproducción en el extranjero. Las otras marcas de jeans españolas siguieron el ejemplo de Cimarron y en los años siguientes situaron sus producciones en diferentes lugares lejanos: Lois (Jamaica), ALton (Las Vegas), Grin`s (Los Ángeles), etc.

La voz que interpreta el rap del spot es del Mariskal Romero, un locutor estrella de los programas musicales, descubridor y productor de grupos tan míticos como Tequila, cuyos músicos también colaboraron en la banda sonora.

Rafa Nadal, ¿quién te ha engañado en el póker?

UnknownNo hay nada en el mundo más difícil que adquirir prestigio, y nada más fácil que perderlo.

Rafa Nadal es el héroe de millones de niños en todo el mundo y también de millones de adultos, que ven en él el paradigma del esfuerzo recompensado, de la honestidad, de la sencillez, del amor al deporte y, en definitiva, el espejo en que todo ser humano debe mirarse.

Rafa Nadal es el prescriptor perfecto para cualquier tipo de productos. De hecho, son varias las marcas que lo han utilizado para anunciar automóviles, zapatillas deportivas, snacks, seguros, bancos y hasta encimeras de cocina. Ninguno de esos anuncios escandalizó a nadie, ni perjudicó la imagen de Nadal, incluso hubo algunos que reforzaron su imagen de chico bueno, honrado y simpático.

Pero, de repente, le vemos anunciando un juego de póker por Internet, y muchos nos quedamos descolocados. ¿Qué hace este joven deportista de imagen irreprochable fomentando la pasión por un juego como el póker? La sorpresa es la misma que si le viésemos anunciando cigarrillos o alcohol. Productos todos ajenos por completo a la imagen de un deportista sano como él.

¿No se le ha ocurrido a Rafa pensar que ese anuncio puede perjudicar su imagen? ¿No se le ha ocurrido tampoco a nadie de su entorno? ¿Sus padres, su entrenador, el representante que le lleva los temas publicitarios? ¿A nadie le pareció mal anunciar un juego de póker con apuestas dinerarias?

Es curioso, porque en mi entorno a todo el mundo le parece un error tremendo. Y los parientes y amigos no dejan de preguntarme qué me parece a mí como publicitario. Por eso he escrito este post sobre el tema. Para dejar claro que a mi me parece un disparate jugar con la imagen impecable de Rafa Nadal. ¿Quién lo ha engañado para hacerle creer que anunciar juego es tan inocuo como anunciar natillas o relojes? Si es una cuestión de hacer dinero, estoy seguro de que hay cantidad de marcas dispuestas a contratar a Rafa, como para que no le quede otra alternativa que aceptar el anuncio del póker.

Espero que alguien cercano a Nadal, o él mismo, se den cuenta muy pronto de que no se puede jugar con la imagen, sin correr el riesgo de perderla. Sería una lástima que su prestigio ganado con miles de buenos golpes de raqueta y de sacrificio, se perdiera en una funesta partida de póker.

El anuncio de la Lotería de Navidad trae suerte

Cuando la publicidad española estaba de moda, a finales de los 80 y principios de los 90, todos los publicitarios de España éramos felices. A los consumidores les encantaban nuestros anuncios y en todo el mundo se consideraba a España como una potencia creativa de primer orden. De hecho, no había ni un solo festival internacional de publicidad donde no fuese obligatorio contar con un jurado español.

En esos años yo personalmete fui jurado del Festival de Cannes, del CLIOde New York, del Eurobest y del 4As de Hong Kong. Y también fui presidente de los jurados del Gran Cóndor de Colombia, del Pregonero de Bronce de Costa Rica y del FIAP de Buenos Aires entre otros.

España, junto a Estados Unidos e Inglaterra, formaba parte de las grandes potencias creativas del mundo. Sin embargo, para conseguir ese privilegio no habían contribuido todas las agencias españolas por igual. Ni siquiera las cien primeras de un total de 2.000 agencias existentes en el país.

Había bastado con el trabajo de algunas pocas agencias, que son las que habían ganado los principales premios internacionales que habían dado la fama a la publicidad española. En la década de los 70 fue MMLB la única agencia que ganaba esos premios. En los 80 fueron básicamente RCP y Contrapunto los artífices del éxito. Y en los 90 se sumaron a la fiesta media docena de agencias más.

Sin embargo, toda la industria publicitaria española, más de 2.000 agencias y muchos miles más de creativos publicitarios, nos beneficiamos del éxito de nuestros mejores colegas. Hoy día pasa algo parecido con los creativos argentinos, que gozan de un prestigio que se ganaron a pulso a finales de los 90 y principios de los 2000 algunas agencias como Agulla & Bachetti y algunos creativos como Rodrigo Figueroa Reyes o los hermanos Bayala.

No hace falta que toda la industria sea brillante. Basta con que algunos de sus miembros lo sean de verdad, para que todos se beneficien de ello. Y por eso este anuncio de la Lotería de Navidad es importante. Porque su éxito espectacular salpicará a todos los publicitarios españoles.

Se trata de un anuncio que tiene todo lo que hay que tener para funcionar y gustar.
Es sencillo, cuenta una historia, transmite emoción y consigue la identificación del espectador y su empatía. En definitiva es un anuncio inteligente que gusta a todo el mundo y que devuelve a la publicidad española un poco del prestigio del que estaba tan necesitada. Por eso es un anuncio que trae suerte. Una especie de Gordo de Navidad para todos los publicitarios de España.

Cuando llenamos de graffitis el Muro de Berlín

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Graffitis en el Muro de Berlín.

Era el mes de mayo de 1990, apenas seis meses después de la caída del muro. De hecho, el muro no había caído del todo, pues todavía se podían encontrar muchos metros de muro intactos en toda la ciudad. Incluidas las cercanías de la Puerta de Branderburgo, donde decidimos rodar nuestro spot de lanzamiento del Suzuki Vitara.

Habíamos viajado hasta Berlín Luis López de Ochoa y yo por parte de La Banda, y los hermanos Agustín y Carlos Mejías por parte de la productora Enigma. La película que íbamos a rodar requería contar con un pedazo de muro largo e intacto, pues nuestro coche debía atravesarlo, rompiendo la barrera entre el Este y el Oeste. En busca de la libertad.

Encontramos nuestro muro, pero lógicamente sin un solo graffiti, pues los alemanes del Este se habían encargado de levantar la primera capa de cemento policromado, para venderlo en pequeños trocitos a los turistas ávidos de conservar un trozo de muro para siempre.

Nuestro equipo de producción consiguió contratar a decenas de graffiteros berlineses, que pintaron de nuevo nuestro pedazo de muro para que saliera impecable en nuestra película

El problema fue que, después del rodaje del primer día, al caer la noche, cientos de berlineses del Este atacaron piqueta en mano nuestro muro para conseguir trocitos de nuestros graffitis., que venderían al día siguiente a los turistas.
Eso nos obligó a reclutar aún más graffiteros que, durante la noche, reprodujeron los graffitis robados partiendo de nuestras fotos del rodaje, para que al día siguiente pudiésemos reanudar el rodaje sin que hubiese problemas de raccord.

Esto ocurrió cada uno de los cuatro días que duró el rodaje de nuestra película. Así que tuvimos que pintar en total 800 metros de muro, lo que supone miles de pequeños pedazos de graffitis falsos que circulan por el mundo como auténticos.

MuroMi pedazo de muro, que reproduzco aquí, creo que tiene un pigmento de graffiti de verdad, ya que lo cogí yo mismo en una zona apartada de la ciudad, que todavía se encontraba virgen de turistas y piqueteros. De todas formas, no puedo poner la mano en el fuego, porque la historia de nuestra película podía haberse repetido en cualquier lugar de ese Berlín que, en aquellos momentos, era una explosión de alegría, de bullicio y de berlineses del Este ávidos de libertad y de marcos occidentales.