Archivo de la categoría: Agustín Medina

Una gran iniciativa de La Historia de la Publicidad

El gran Sergio Rodríguez, fundador y mantenedor del único museo del mundo sobre la historia de la publicidad, ha realizado una campaña en medios masivos para conseguir adhesiones a su causa, en la que cuenta con la colaboración de algunos personajes relevantes de la publicidad española.

En su página web http://www.lahistoriadelapublicidad.com Sergio mantiene vivo el archivo histórico más importante de la historia de la publicidad en el mundo. En él hay cartas y documentos originales de las primeras agencias publicitarias de Inglaterra o Estados Unidos, anuncios también originales de las primeras marcas y un sinfín de documentos históricos de un valor incalculable.

Sergio sabe más de la historia de las marcas que las propias empresas que las crearon. Y tiene en su museo mucha más documentación que ellos.

Hoy día son muchos los patrocinadores, agencias, medios y profesionales que ayudan a Sergio a mantener vivo su museo. Pero es importante seguir apoyándole en su tarea conservadora y divulgadora.

Por mi parte, colaboro desde el principio del proyecto con una modesta aportación económica anual y también con todo el apoyo que Sergio me pide y que yo pueda brindarle. En este caso, se trataba de prestar mi nombre para una campaña de publicidad basada en personajes, entre los cuales me hizo el honor de incluirme.

Espero que la campaña sea eficaz y el proyecto de Sergio, que no deja de crecer, alcance el nivel que su esfuerzo y su dedicación se merecen.

Curso en la República Dominicana

El futuro de la Comunicación.

Los próximos días del 23 al 27 de Octubre daré un curso en la Universidad UPCMM (Universidad Pontificia Católica Madre y Maestra) titulado «Viaje al futuro de la comunicación». Serán 20 horas dedicadas a entender lo que ha pasado, lo que está pasando y lo que va a pasar en el fascinante mundo de la comunicación, el marketing, la publicidad, la creatividad, las redes sociales y los medios digitales.

Si vives en la República Dominicana no te lo puedes perder.

Toda la información en la página de la Universidad

Jurado de los Premios Blogosfera de Marketing

Este año se celebra la VIII Edición de los Premios Blogosfera de Marketing, cuyo Jurado tengo el honor de presidir desde la primera edición en el año 2010.

Los Premios Blogosfera de Marketing 2017 tienen como objetivo dar a conocer a los mejores blogs del ámbito del marketing, entendida ésta como una disciplina empresarial que agrupa a su vez varias especialidades, tanto estratégicas como tácticas.

Los nominados a los Premios Blogosfera de Marketing 2017 son los blogs seleccionados cada mes por el Observatorio de la Blogosfera de Marketing dentro de los “Los 10 mejores del momento”, y que han aparecido publicados en la revista MK Marketing+Ventas, así como en la web de la Asociación de Marketing de España y en la del Observatorio, en el periodo que abarca de una edición a la siguiente (desde septiembre 2016 hasta agosto 2017).

En esta ocasión, el Jurado presidido por mí, cuenta con otras nueve personas muy relevantes en el ámbito de la actividad empresarial de la comunicación y el marketing.

Fernando Rivero, Director de la Blogosfera de Marketing

Julio Vidosa, Tesorero  de la Asociación de Marketing de España

Angel Escribano, Socio Director de Marketing, Ventas y Estrategia de Interban Network

Luis Asenjo, Socio en la consultora Tatum

Begoña Maestanza, Directora de Marketing Estratégico y Operativo en Wolters Kluver

Victor Conde, Director General de la Asociación de Marketing de España

Patricia Jiménez, Directora de Comunicación y Marketing en MetLife

José Manuel Gómez-Zorrilla, Ganador del Oro en los Premios Blogosfera de Marketing 2015

Javier Piedrahita, Editor/Fundador de Marketingdirecto.com

La comunicación es el nuevo marketing

En la mesa redonda celebrada hoy en Madrid sobre el tema Back to Marketing Basics hemos hablado de muchas cosas, pero quizás la más importante ha girado sobre el papel que juega el marketing en nuestros días.

Uno de mis libros, publicado en el año 2010, se titula Bye, bye, marketing”. En ese libro desarrollo el tema del traspaso de poderes entre el mercado y el consumidor que se ha ido produciendo durante el último cuarto del siglo XX y la primera década del siglo XXI.que

Como su propio nombre indica, Marketing es la ciencia que trata del mercado, de cómo éste se mueve entre los parámetros tangibles del producto, el precio, la distribución y la promoción. Las famosas 4 P´s que enunció el catedrático de la Universidad de Michigan Jerome McCarthy, allá por 1960. En ese momento el consumidor no era una parte esencial de ese marketing, aunque fuese el receptor final de todas las propuestas, porque la mayoría de los productos eran nuevos y en un mercado de gran demanda los consumidores lo compraban todo, atendiendo solamente a esas cuatro variables del marketing.

Pero las cosas han cambiado mucho desde entonces. La mayoría de los mercados son ahora de oferta y la importancia del consumidor en los procesos de compra se ha ido incrementando día a día. Como consecuencia, el poder que el mercado tenía durante todo el siglo XX, lo tiene ahora el consumidor. O lo que es lo mismo, que el viejo marketing de las cosas tangibles ha cedido el poder a la emocionalidad intangible de la comunicación con el consumidor.

Hoy día son mucho más importantes las marcas que los productos, y en ese contexto el diálogo emocional con el consumidor se va haciendo cada vez más imprescindible. Un diálogo que no se puede hacer solamente en términos prácticos de precio y performance del producto, sino que requiere además una comunicación emocional e inteligente constante entre la empresa y sus clientes.

La comunicación es hoy día una constante en nuestras vidas. Todo gira a su alrededor, desde la publicidad hasta las más sofisticadas herramientas del nuevo marketing y los medios digitales. Sin embargo, aunque el marketing ya no es el eje estratégico de las empresas y ha pasado a ser poco más que un departamento de consulta de datos, gestión de las investigaciones de mercado y soporte contable de la aplicación de los presupuestos de inversión, la comunicación no ha ocupado su lugar en las empresas. En muchos casos se sigue confundiendo comunicación con relaciones públicas y su peso estratégico sigue siendo marginal en casi todos los casos.

Sin embargo, la comunicación debería ser hoy el eje de esas estrategias tan necesarias para gestionar el futuro de las empresas. Un rol que antes era patrimonio exclusivo del marketing y hoy debería serlo de la comunicación.

 

 

 

Back to Marketing Basics

El próximo día 26 de septiembre participaré en una Mesa Redonda organizada por marketingdirecto.com sobre la temática «Back to Marketing Basics». La mesa estará moderada por Francisco González y los ponentes seremos Miguel Angel Furones, Toni Segarra, Sergio Rodríguez, Manuel de la Rica y Agustín Medina.

Las edades de la creatividad

Uno de los temas más habituales de mis charlas como conferenciante es la creatividad. Siempre sostengo que para mí no hay nadie en el mundo tan potencialmente creativo como un recién nacido, y que la infancia es sin duda la etapa más imaginativa del ser humano que, poco a poco, a medida que va creciendo e incorporándose al engranaje social, va perdiendo su oportunidad de ser distinto y de desarrollar un pensamiento creativo único y diferenciador.

Sin embargo, cuando se examinan las obras cumbre de artistas, pintores, escritores, cineastas, publicitarios, científicos, informáticos o músicos, descubrimos que no hay una edad definida para la explosión creativa. Aunque se producen algunas diferencias significativas dependiendo de la actividad.

En el caso de las modernas tecnologías es evidente que los grandes genios son casi adolescentes. Tal es el caso de Larry Page y Sergei Brin que fundaron Google cuando contaban alrededor de 23 años. O de Mark Zuckerberg, que creo Facebook a los 19. También en la música es frecuente encontrarse con niños prodigios o con grandes genios como Mozart, que compuso su Concierto para piano nº 9 a los 21 años. Pero genios como Paul Mccartney o Mick Jagger aún siguen brillando cuando ya han cumplido los 75.

En la literatura hay mucha más variedad de edades. Desde Mary Shelley, que escribió su famoso Frankestein a los 21 años, hasta Goethe que creó su obra cumbre Fausto a los 83. Hemingway escribió Fiesta a los 25 y Joyce su Ulises a los 40. Y Paul Auster acaba de manifestar que a partir de los 50 es cuando se siente en plenitud creativa.

Los grandes pintores también son longevos, pues su obra suele ir evolucionando y adquiriendo mayor empaque con la madurez. Tal es el caso de Picasso que, siendo un niño prodigio, alcanzó sin embargo su plenitud los 26 años, cuando pinta Las señoritas de Avignon y siguió evolucionando creativamente sin parar hasta su muerte a los 92 años. Velázquez pintó Las Meninas a los 57 y a la misma edad Goya pintó Los fusilamientos del 3 de mayo.

Lo mismo que con los pintores ocurre con los cineastas. Desde Orson Wells, que dirigió Ciudadano Kane a los 25 años, hasta Coppola que realizó su gran trilogía de El Padrino entre los 30 y 40, o Martin Scorsesse que a los 70 años sigue haciendo brillar su talento con películas tan espectaculares como El lobo de Wall Street.

Está claro que la creatividad no tiene edad, pero sólo se manifiesta en su plenitud en aquellos seres humanos que conservan siempre su individualismo intacto, manteniéndose al margen de las modas y las corrientes sociales y desarrollando su imaginación con la misma inocencia y curiosidad de cuando eran niños.

Expectativas

Siempre he pensado que lo más importante en la vida son las expectativas. En realidad vivimos por y para ellas y son lo único que nos permite seguir teniendo confianza en el futuro.

En el orden espiritual, la expectativa de una vida eterna permite a los creyentes soportar a veces unas vidas mediocres o miserables y el terror infinito que provoca a muchos la idea de la muerte. En todas las religiones ese acto de fe es una promesa de tiempos mejores, que otorgarán un paraíso de huríes y placeres sin cuento a los musulmanes, una reencarnación más próspera y placentera a los budistas y un cielo de paz eterna a los cristianos.

En el área del amor las expectativas son variadas y constantes. Soñamos con poseer al ser amado cuando aún no es nuestro. Y después, cuando ya lo poseemos, la expectativa de conservarlo, de tener descendencia, o de compartir una vida feliz en su compañía, mantiene vivo nuestro amor, o lo destroza cuando alguna de esas expectativas no se cumple.

En las relaciones sociales es obvio que mantenemos relaciones de amistad en tanto que el amigo o amiga nos proporciona algún tipo de beneficio. Esperamos de ellos que nos apoyen en los malos momentos y que nos acompañen en los buenos. Y seremos sus amigos mientras nos siga interesando el beneficio de su compañía. De hecho, muy pocas amistades sobreviven cuando los amigos pierden su estatus económico, o su salud, o simplemente su capacidad de hacernos reir o de aguantarnos en los malos momento.

Si estamos en una discoteca y queremos ligar, aguantaremos mientras duren las expectativas de encontrar a alguien interesante. Pero si sólo estamos allí para tomar una copa y bailar un poco, nos iremos a dormir a una hora mucho más prudente. Para evaluar el “efecto discoteca” en los adultos, no hay más que ver la diferencia en las frecuencias de salidas entre solteros o emparejados y casados. Cuando se pierde la expectativa se pierden también sin duda las ganas de salir de marcha.

Finalmente, en el mundo laboral y de los negocios es donde el valor de las expectativas es más evidente y se muestra de manera más salvaje. “Tanto tienes, tanto vales” decía el viejo refrán. Las relaciones en este ámbito están absolutamente centradas en las expectativas de lo que los otros pueden darte. Trabajo, negocio, dinero, posición, etc. Si tu generas en los demás esas expectativas, significa que tienes poder y que eres una persona a la que hay que arrimarse. Todos reirán tus gracias, te invitarán a fiestas y querrán estar cerca de ti. Pero si tienes la desgracia de perder tu posición laboral, tu negocio, o tu cargo político o empresarial, ese día se empezarán a olvidar de ti porque ya no generas expectativas para ellos.

La moraleja es que tienes que aprender la lección y ser capaz de generar en ti  mismo un valor moral, ético o espiritual, que esté por encima de los intereses económicos y que genere en los demás expectativas que les unan a tí. Porque sin tener expectativas y sin generar expectativas no se puede vivir.