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Eventos en Abril por tierras de Castilla

campos de castillaEl próximo día 12 estaré en la Universidad Complutense de Madrid dando una charla a los alumnos de mi amigo y colega Carlos Navarro, sobre el mundo de las ideas publicitarias y las nuevas tendencias creativas.

El día 18 de abril iré a Segovia para participar como ponente en el Congreso sobre Cine y Publicidad, que organiza la Universidad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de Comunicación  de Valladolid.

Y, finalmente, el día 25 de abril, daré un Seminario sobre Publicidad y Marketing en el magnífico Museo Patio Herreriano de Valladolid, patrocinado entre otros por el periódico de la región El Norte De Castilla.

Fotografía original de Victor Peña http://www.flickr.com/photos/vicotrew/7483702592/

El nombre no hace a la marca

En el mundo de las marcas no existe ninguna lógica y su importancia en el éxito o fracaso de los productos es muchísimo menor de lo que la mayoría de la gente les atribuye.

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«Trabaja con red» de Juan Merodio

Trabaja con redLa editorial LID acaba de editar el nuevo libro de Juan Merodio «Trabaja sin red».
Se trata de un manual para no iniciados, encaminado a proporcionar las claves para encontrar trabajo a través de las redes sociales.

De manera muy sencilla y clara el libro enseña paso a paso cómo crear un blog profesional y cómo utilizar las principales redes, Linkedin, Facebook y Twitter para promocionarse y entrar en contacto con las principales fuentes de empleo.

También incluye el libro los comentarios y experiencias de algunas personas que han utilizado estas herramientas en su búsqueda de empleo, así como el caso práctico de una persona que encontró trabajo a través de Linkedin y que puede servir de ejemplo práctico para la correcta utilización de esta red.

Más información en www.trabajaconred.com

La publicidad en Internet aún no está inventada

WWWCésar Alierta, Presidente de Telefónica, acaba de afirmar en el Mobile World Congress que “Las reglas del mundo digital aún no están escritas”.
A mí me gustaría añadir que en lo que respecta al mundo publicitario digital, la publicidad tampoco está inventada del todo, algo que vengo repitiendo desde hace ya bastante tiempo.

De hecho, el formato publicitario más exitoso en Internet son los anuncios de Google Adwords, que no son otra cosa que anuncios clasificados, o sea, los anuncios por palabras de toda la vida o, en su versión más sofisticada, los reclamos de las Páginas Amarillas.

Los famosos banners, que trasladaron a Internet el formato de los anuncios gráficos de siempre, y que al principio alcanzaron cierto éxito de respuesta por parte de los consumidores, con un 5,1% de clicks, apenas alcanzan ahora el 0,3%, lo que demuestra que su eficacia está bajo mínimos.

Otros formatos, como los virales que abundan en plataformas como Youtube, se han mostrado poco fiables como instrumentos publicitarios, ya que es prácticamente imposible determinar de antemano si tendrán o no repercusión suficiente para garantizar una difusión generadora de ventas. Ha habido algunos casos de éxito, pero nadie conoce todavía el secreto para producir virales eficaces, y la mayor parte de ellos acaban siendo un auténtico fracaso. La mayoría de los contenidos que alcanzan difusiones millonarias son producto de la creatividad espontánea de los internautas, y nada tienen que ver con estrategias de marketing y ventas.

Es cierto que han surgido nuevas formas publicitarias interesantes, como las aplicaciones gratuitas de los smartphones, o los famosos códigos QR, que sin duda tienen un gran futuro en el terreno del e-commerce. Pero la publicidad no acaba de cuajar en los teléfonos móviles, que desde hace ya diez años vienen siendo la gran esperanza blanca.

En cuanto a las redes sociales, la auténtica gran revolución de Internet, tampoco es oro todo lo que reluce. La mayoría de las empresas las usan sin saber muy bien cuál es la rentabilidad para su negocio. Saben que deben estar ahí, pero no saben muy bien por qué, ni qué es lo que consiguen con su presencia en ellas. ¿Ventas o pura imagen de marca? En cualquier caso, difícil también de medir su eficacia en ambos terrenos. Y muy difícil de manejar las estrategias correctas.

El marketing ya no es lo que era

El Marketing ya no es lo que era. Todas las metodologías que fueron útiles durante la segunda mitad del siglo XX se han desmoronado y el Marketing necesita una redefinición y unos nuevos planteamientos, ante la presencia imparable del consumidor en todos los procesos.

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Seminario de Publicidad y Marketing en Madrid el 14 de marzo.

Conocer el pasado, de dónde venimos, entender los cambios que se han producido y que se están produciendo en la comunicación publicitaria. Atisbar el futuro de la creatividad y los nuevos medios.
Todo ello son realidades necesarias de comprender por todo aquel que desarrolla su actividad profesional en el mundo de la comunicación comercial o que en breve, en el caso de los estudiantes, se van a incorporar a ella.
Analizar todos estos aspectos -y reflexionar sobre ellos- en un solo día, se presenta como una experiencia única para todos aquellos interesados en los sectores del marketing y de la publicidad.
Vivir en un solo día, en definitiva, el pasado, el presente y el futuro de la publicidad.

http://www.lahistoriadelapublicidad.com/blog.php?Codnot=1349

La importancia de una buena marca.

Hoy día las marcas son más importantes que los productos. Por eso, las empresas deben construir marcas fuertes, capaces de conectar emocionalmente con los consumidores y conseguir establecer con ellos una relación duradera.

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El ruido de la comunicación digital

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La comunicación digital se enfrenta a algunos problemas.

Tengo  alrededor de 16.000 seguidores en Twitter  (@agustin13) y sigo a unos 3.500. Escribo varios tweets cada día y tengo comprobado que en horarios normales un tweet no permanece más de un minuto y medio en la pantalla de mi ordenador. En las horas punta, a primera hora de la mañana, este promedio se reduce a unos 30 segundos. Ése es el tiempo del que disponen mis 16.000 seguidores para leer la información que les envío, lo que significa que sólo los que estén conectados y atentos durante esos 30 segundos podrán leer mi mensaje.

A los demás, la única opción que les queda es revisar cada día mi perfil y ver los últimos tweets para ponerse al día. Evidentemente, eso exige un esfuerzo de fidelización que no creo que hagan más del 2 ó el 3% de mis seguidores.

Este ejemplo de Twitter, con alguna flexibilidad en los tiempos, es aplicable también al resto de las redes sociales.

Luego están los contenidos. En YouTube, por ejemplo, cada segundo se sube una hora de vídeo. Y son ya más de 560 millones de páginas web las que tenemos a nuestro alcance en estos momentos.

El ruido digital es ensordecedor.  Y la basura digital que hay en los contenidos que llenan esos millones de páginas es monumental. Tanta, que es cada día más difícil escapar de la mediocridad, la comercialidad, la parcialidad o la falsedad de los mensajes.

En medio de ese mar de ruido y basura se mueven las marcas buscando al consumidor fiel con el que entablar un diálogo fructífero para sus intereses. Buscando también esos famosos océanos azules, tan de moda,  en cuyas aguas mansas se sientan libres de los ataques de la competencia. Misión casi imposible de cumplir.

Las grandes marcas generan contenidos incontrolables por parte de sus seguidores y de sus detractores. Y no hay ningún Comunity Manager en el mundo capaz de manejar esas manifestaciones espontáneas, orientándolas hacia los intereses de las marcas. La ola siempre les pasará por encima. Así que lo único que se puede hacer es dejarse llevar. Sin hacer grandes derroches en comunicación digital, manteniendo simplemente una presencia testimonial de modernidad.

En cuanto a las pequeñas marcas, todavía hay una oportunidad de actuar. Pero hay que hilar muy fino para hacerse notar en medio del ruido y la basura. Una labor de auténticos profesionales de la comunicación. Profesionales de verdad, de los que hay muy pocos.