La vuelta al mundo de la empresa en 500 tuits

portada la vuelta alYa es un hecho. El libro colectivo «La vuelta al mundo de la empresa en 500 tuits» está terminado. Lo hemos desarrollado 40 personas, incluyendo al diseñador de la portada. Todos nosotros miembros del grupo de Linkedin La Banda de Agustín Medina, que cuenta con un total de 364 miembros.

El prólogo está siendo escrito por Marcos de Quinto, Presidente de Coca Cola España, todo un referente del máximo nivel en el ámbito empresarial español.

En el libro se tocan casi todas las áreas de actividad de una empresa, empezando desde su creación, y pasando por el liderazgo, el equipo, las marcas, la estrategia, el marketing, la investigación, la publicidad, la creatividad, la tecnología, los medios, las redes sociales, el branded content, las ventas, el éxito y el fracaso, etc.

En este momento, gestionamos con distintas editoriales la publicación del libro, tanto en formato convencional impreso, como en formato digital, y muy pronto esperamos que pueda estar a disposición del público.

 

Jobs. La película.

steve jobsSi eres un fan de Apple, seguro que no te vas a perder la película «Jobs», y probablemente la vas a disfrutar, a pesar de que la actuación de Ashton Kutcher no sea del todo redonda, ni el guión desarrolle todas las  facetas más interesantes de la personalidad y el trabajo de Steve Jobs.

Como todos los genios, Jobs era un tipo raro y antisocial. No sólo iba sucio y descalzo, oliendo siempre muy mal, sino que a nivel humano era un tipo despreciable. La película recoge algunos rasgos de su mal carácter y de su comportamiento con las personas más allegadas, pero se queda corta frente a la realidad reconocida por él mismo en su propia biografía. Ese libro magnífico de Walter Isaacson, que refleja con exactitud todos los aspectos importantes de la vida y la obra del gran personaje que fue Steve Jobs.

No creo que debáis leer el libro para intentar entender la oscura personalidad del genio, sino para entender mejor su obra. Y sobre todo para extraer lecciones profesionales de enorme utilidad para cualquier emprendedor.

Tampoco os debéis perder, los que todavía no lo hayáis visto, el magnífico discurso de Jobs, que no fue a la universidad, en la ceremonia de Graduación de 2005 en la Universidad de Stanford. Una auténtica lección de vida que va mucho más allá de las miserias que Jobs tenía como ser humano.

Latinoamérica

Fotos Costa Rica 9A mediados de los años 90 yo era presidente de un grupo de agencias de publicidad europeas independientes llamado MAPP. Cada seis meses, los dirigentes de cada agencia nos reuníamos en uno de los países miembros. En una ocasión, reunidos en la ciudad de Lyon en Francia, presentamos un proyecto común a un grupo de periodistas franceses. Subimos al escenario junto con nuestros colegas alemanes, suecos, ingleses, italianos y franceses y todos explicamos a la audiencia nuestra visión del mundo de la publicidad y los negocios.

Al terminar las presentaciones, una cadena de televisión francesa me hizo una entrevista para su noticiario. Al acabar la entrevista, el periodista francés me dijo: «He escuchado atentamente todas las intervenciones. Y mi conclusión final es que ustedes los españoles son los únicos que tienen algo interesante que decir. Creo sinceramente que España es el único país vivo en Europa».

En la actualidad yo tengo la misma impresión que el periodista francés con respecto a Latinoamérica. Creo que es el único lugar de habla hispana donde la gente todavía está viva.

En mi calidad de conferenciante viajo muy a menudo al continente americano. Chile, Colombia, Costa Rica o la República Dominicana han sido algunos de mis últimos destinos. Y en todos ellos he tenido la misma sensación. Mientras aquí nos lamentamos de la crisis y de la falta de oportunidades, ellos trabajan con entusiasmo para innovar y desarrollarse.

Sin duda los niveles de vida, a pesar de nuestra coyuntural situación de crisis, no son comparables. Sin embargo, ellos se sienten más vivos que nosotros. Tienen también muchos problemas de corrupción y sufren también la ineficacia de algunos de sus gobernantes, pero no se perciben  a sí mismos como un proyecto agotado.

Acuden a las conferencias con entusiasmo, deseando aprender. Y se esfuerzan por conseguir lo mejor para sus carreras profesionales. Son un auténtico ejemplo de vitalidad y entusiasmo. Un ejemplo a seguir en estos días tan tristes para todos nosotros.

Lifehacking, el arte de no hacer nada.

Lifehacking_Mindmap_2Hace unos días, leí en el diario El País un interesante artículo del profesor de la Universidad de Stanford Evgeny Morozov, sobre el fenómeno del lifehacking, una de las expresiones de moda hoy día en Sillicon Valley.

En un principio se trataba de definir con esa expresión  el uso más inteligente de la tecnología para aumentar la productividad de los individuos. Sin embargo, ese significado está dando ahora un giro de 180 grados, pasando a ser el uso de la tecnología para trabajar menos y tener mucho más tiempo para el ocio gratificante.

En el artículo de Morozov se menciona el libro La semana laboral de 4 horas, un famoso best seller de Timothy Ferriss en el que se desarrolla ampliamente la filosofía que hay detrás del nuevo lifehacking: utilizar la tecnología no para enfangarnos en ella dedicándole la mayoría de nuestro tiempo, sino para todo lo contrario.

Se trata de usar mucho menos las herramientas tecnológicas, pero usarlas mucho mejor. No pasarnos el día colgados de una tableta o un smartphone haciendo simplezas y descargando aplicaciones inútiles, sino aplicar todo el rendimiento tecnológico a proporcionarnos tiempo para no hacer nada.

Otro teórico de la neurociencia, Andrew Smart, dice que según los últimos descubrimientos nuestros cerebros, mientras descansan, hacen un montón de trabajo, y que «dedicar tiempo a no hacer nada es absolutamente necesario para desarrollar plenamente nuestras facultades mentales y abordar perspectivas nuevas y originales. Para innovar, por tanto, es absolutamente necesario aprender a estar ociosos».

No puedo estar más de acuerdo con Ferriss y con Smart, porque siempre he sabido que el truco consiste en pensar. Y para poder pensar hay que dejar de actuar todo el tiempo. La continua labor de gestión de los líderes en las empresas, les impide a veces tener tiempo para pensar, y eso acaba con su capacidad de innovación y desarrollo, convirtiéndolos en ineficaces.

Prueba a olvidarte de tus herramientas tecnológicas varias horas al día y dedica ese tiempo a disfrutar de la vida ociosa y a pensar. Verás como de repente empiezas a verlo todo más claro y a mejorar. En tu vida y en tu trabajo, pero sobre todo en tu creatividad.

 

 

Smartphones: nuestro maldito sexto sentido.

egiptoViendo uno de estos días en un informativo de la televisión las terribles escenas de los enfrentamientos en Egipto, donde los soldados disparaban contra los manifestantes causando cientos de muertos y heridos, mi hija Bárbara me hizo notar que muchos de los manifestantes, en lugar de preocuparse por su terrible situación se dedicaban a grabar el momento con sus smartphones.

Desde entonces he observado este  fenómeno en todos los reportajes televisivos y también en las fotos que publican los periódicos. El número de personas que, en medio de los tiroteos, se dedican a fotografiar o grabar en vídeo la escena es impresionante. Parece que ver los acontecimientos a través del objetivo del teléfono móvil quitara importancia a la realidad de lo que está pasando. Si lo estás viendo en una pantalla significa que tú no estás allí en realidad, que es como si lo siguieras desde el salón de tu casa en la pantalla de un televisor.

Da escalofríos pensar que el móvil, que ya es un apéndice más de nuestro cuerpo, un sexto sentido que añadir al gusto, tacto, vista, oído y olfato, se convierte también en un enemigo de todos los otros sentidos. Un antídoto tan poderoso que los anula a todos. Que nos aísla de la realidad de tal manera que hace desaparecer nuestras defensas, dejándonos a la intemperie de las balas de nuestros enemigos.

Sabíamos que el teléfono móvil nos aislaba y reducía el ámbito de nuestras relaciones físicas, pero nunca había pensado que lo hiciera hasta el punto de hacernos perder el sentido de la supervivencia.

El Método «MOVER»

En mi libro «Bye,bye,marketing» desarrollé un método para implementar en la empresa, de cara a desarrollar una conciencia colectiva de la importancia del cambio y  la innovación en todos los procesos, así como de la necesaria involucración de todo el personal en el cumplimiento de los objetivos empresariales.

A continuación, os muestro una síntesis de lo más esencial del método.

MMentalizar: imbuir en la mente de todos los empleados la importancia del cambio y la innovación, haciéndoles ver que de ellos depende su futuro profesional y el futuro de la empresa.

 

 

 

OObjetivos: es importante que la empresa marque objetivos colectivos de cambio en todas las áreas.

 

 

 

 

VVisión estratégica: realizar planes de investigación continuos para conocer las posibilidades de éxito de los proyectos implantados.

 

 

EEjecución: una vez definidos los proyectos más interesantes, ejecutarlos sin reservas.

 

 

 

 

RResistencias: penalizar la resistencia e incentivar la entrega sin reservas es la mejor garantía de éxito.

 

«El Principito y la gestión empresarial»

PortadaJosé Manuel  Navarro, el autor de este libro, es un hombre de marketing con mucha experiencia, pero también es un amante de la historia y de la filosofía, de donde extrae sus ejemplos para aplicarlos al mundo empresarial.

La referencia a El Principito en el título del libro no es más que un guiño al lector, porque son innumerables las referencias a otros libros y otros autores, desde nombres clásicos del marketing como Drucker o Kotler, economistas como Keynes, Marx o Adam Smith, hasta personajes históricos como Maquiavelo o el mismísimo Cid campeador.

La tesis principal del libro es la necesidad de que las empresas que persigan el éxito se deben plantear sus objetivos, teniendo muy en cuenta el beneficio común. No se trata sólo de obtener beneficios materiales para los accionistas, sino de beneficios sociales para todos los integrantes de la empresa, para sus clientes y también para la sociedad en general.

Alaba el autor a las empresas cuya gestión de “los  recursos humanos se basa en el respeto, la confianza, el reconocimiento, la igualdad en el trato, la cesión de responsabilidad, favorecer el conocimiento cooperativo, preservar el talento y potenciar la formación, respaldar la creatividad y la innovación, defender la conciliación real de la vida laboral y la personal, flexibilizar el horario y, sobre todo, tratar a los empleados como adultos comprometidos con su trabajo, capaces de aprender, decidir y cometer errores para crecer profesionalmente ayudando a su compañía también a progresar económica y socialmente”.

“Yo gano, tú también” es la propuesta que el libro destaca en su portada como subtítulo. Y es la fórmula que Navarro propone a las empresas para sacar un mayor rendimiento de sus recursos y conquistar nuevos mercados. Haciendo participar a todos y compartiendo el éxito también con todos.

Romper los esquemas del pasado y rendir culto a la creatividad y la innovación es también su fórmula anticrisis. Defendiendo siempre algo que comparto totalmente, que “la innovación es una cuestión de personas y no de tecnologías”.  Navarro, en línea con las más modernas tesis de comunicación y marketing, convierte a las personas en el eje de todas las estrategias, y considera que sólo una gestión inteligente de los recursos humanos puede conducir a las empresas hasta el éxito.

“El Principito y la gestión empresarial” es un libro que no defrauda, recomendable muy especialmente para todo emprendedor que busque acometer el desarrollo de su empresa desde una panorámica moderna y ajustada a las nuevas leyes del mercado.

Seres anónimos

anónimoHasta finales del siglo XX la mayoría de los habitantes de este planeta éramos seres anónimos. A lo sumo, algunos cientos de personas tenían noticia de nuestra existencia.: familiares cercanos, amigos, compañeros de trabajo y colegas que compartían nuestra mismas aficiones.

La fama era sólo cosa de unos pocos, cuya actividad relevante en algún área les hacía merecedores de ocupar espacio en los medios de comunicación. Sin embargo, la fama siempre ha ido un deseo secreto de la mayoría de los seres humanos. Andy Warhol vaticinó que la televisión le daría a mucha gente la oportunidad de tener 15 minutos de fama.

Y no se equivocaba. Por esos 15 minutos algunas personas están dispuestas a dar hasta la vida.  Y desde luego, están dispuestas a vender su intimidad, su honor, su conciencia, y hasta su alma si es necesario. No hay más que ver el increíble éxito de todo tipo de realities televisivos en los últimos veinte años.  Esos realities que, sin duda, son el antecedente más directo de las actuales redes sociales.

Hoy día, con las redes sociales, todos hemos salido del anonimato. Todos tenemos la oportunidad de ocupar un espacio mediático en la inmensa red que nos tiene atrapados a todos. Podemos exhibir allí nuestras ideas y también nuestras idioteces. Enseñar al mundo nuestras habilidades, o simplemente mostrar sin pudor nuestra vida cotidiana, a través de un carrusel de diapositivas intrascendentes.

El gran escaparate de nuestra vanidad es el mayor éxito de las redes sociales. Por eso son tan importantes y tienen tanto futuro. Porque su promesa de fama social conecta con la utopía de nuestra propia transcendencia. Un tema muy interesante para desarrollar, pero que , por su importancia metafísica, transciende los límites de este modesto post en mi blog.

Sobredosis de información

sobredosis informacionMe desayuno con los papeles de Bárcenas y Pedro Jota, tomo un tentempié a media mañana con el juicio de José Bretón, almuerzo en la plaza Tahrir con los indignados egipcios, meriendo con Rosa Benito y su infiel Amador Mohedano, y ceno con Julian Assange de Wikileaks y con su amigo Snowden, el de los papeles de la Cía.

Entre medias, además, me veo bombardeado de cientos de emails, tuits a los que sigo y mensajes de todos mis amigos de Facebook, Pinterest, Google + y Linkedin.

La verdad es que no doy a basto para procesar toda la información que recibo al cabo de cada día. Y me temo que lo más esencial se me va quedando por el camino. Que no acabo de entender de verdad cada uno de los temas, porque no tengo tiempo de profundizar en cada uno de ellos.

Imagino que lo mismo que a mí le pasa a casi todo el mundo. Sin embargo, escucho a la gente hablar ex-cátedra de estos asuntos, emitiendo opiniones dogmáticas sobre ellos sin el mínimo pudor. Defendiendo a capa y espada sus posiciones, que se suelen basar en informaciones superficiales, oídas aquí y allá, cogidas con alfileres.

Se está conformando una nueva opinión pública que habla siempre de oído y eso me llena de temor. Se habla de acabar con los viejos sistemas y construir un orden nuevo que será mejor para todos. Pero yo estoy lleno de dudas, porque no me creo que los cimientos culturales sobre los que estamos construyendo el futuro de las nuevas generaciones sean los suficientemente sólidos.

Pienso que nos hace falta pensar más. Siento que debemos aprender a escuchar y a reflexionar a fondo, antes de emitir juicios categóricos. Y sobre todo, creo que debemos aprender a separar el grano de la paja, antes de tomar decisiones y acometer acciones que a veces son irreversibles.

Manual de Imagen Corporativa del Estado Español

Escudo España Juan Carlos 1975Hace ahora 15 años que se aprobó la Ley que ponía en marcha el uso del nuevo escudo de España y el Manual de la Imagen Corporativa del Estado.

Lo recuerdo como si fuera ayer, porque se trata de un trabajo de mi agencia, La Banda de Agustín Medina, en el que estuvimos implicadas muchas personas durante un largo periodo de casi tres años.

En este Manual se rediseñó el Escudo que venía siendo utilizado desde el acceso al trono de Juan Carlos I en 1975, simplificando sus grafismos y estableciendo criterios dimensionales, cromáticos y de uso.

Escudo España La Banda completoTambién se contemplaban en el Manual todos los aspectos gráficos relativos a la imagen pública de los Ministerios y sus organismos dependientes, la identificación y señalización interna y externa de edificios públicos, la papelería del Presidente del Gobierno, Ministros, Subsecretarios y Directores Generales, así como los impresos de uso cotidiano en todas las relaciones entre el Estado y las personas físicas.

Por supuesto, estaban también contempladas las aplicaciones a folletos, libros, anuncios publicitarios, Internet, merchandising, identificaciones,    escenarios de eventos, etc., etc., etc…

Como digo, un trabajo colosal, pero a la vista de los resultados quince años después, excepcionalmente gratificante.